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Ksenia BelokhvostDoula

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Gases en el recién nacido: por qué aparecen y cómo aliviar

Gases en el recién nacido: por qué aparecen y cómo aliviar

Una etapa natural de adaptación

Los gases en el recién nacido son acumulación de burbujas de aire o gas en el tracto gastrointestinal, que provoca sensación de distensión, espasmos y malestar. Es una etapa natural: el sistema digestivo inmaduro se adapta a la vida fuera del útero.

  • El pico suele estar entre las 3 y 6 semanas; hacia los 3–4 meses la mayoría mejora.
  • La causa más frecuente no es «mala leche», sino inmadurez del intestino, aire tragado y microbiota en formación.
  • Posición vertical, barriga abajo, masaje y calor suelen aliviar — y el periodo pasa.

Principales causas

  • Inmadurez del tracto digestivo: el sistema enzimático aún se desarrolla y la motilidad intestinal (peristalsis) está poco coordinada, por eso los gases avanzan más despacio.
  • Tragar aire (aerofagia): ocurre con un agarre incorrecto al pecho, una tetina inadecuada en el biberón o llanto intenso antes de la toma.
  • Formación de la microbiota: en los primeros meses el intestino se coloniza activamente con bacterias, lo que va acompañado de fermentación y gas natural.
  • Regulación nerviosa inmadura: los músculos abdominales y los esfínteres aún no han aprendido a relajarse de forma coordinada para dejar salir el gas con facilidad.

Señales de acumulación de gases

  • El bebé junta las piernas hacia el vientre, gime, hace fuerza y se pone rojo.
  • La barriga se ve más hinchada, tensa y firme al tacto.
  • Inquietud, llanto o irritabilidad durante o poco después de la toma.
  • Alivio inmediato tras un eructo o cuando el gas sale.

Cómo ayudar a tu bebé

  • Posición vertical («columna»): sostén al bebé en vertical 10–15 minutos después de cada toma para que salga el aire tragado. Lo ideal es hasta dos eructos.
  • Barriga abajo: antes de las tomas, sobre una superficie firme — el contacto estimula suavemente la salida de gases y fortalece músculos. También puede ir boca abajo en el cochecito o, bajo supervisión, en la siesta diurna.
  • Masaje del vientre: caricias suaves con la palma en sentido horario alrededor del ombligo y en el ángulo inferior izquierdo, cerca del muslo.
  • Gimnasia: el ejercicio del «bicicleta» o presionar suavemente las rodillas flexionadas hacia el abdomen.
  • Contacto piel con piel y calor: una manta tibia sobre el vientre o llevarlo en posición «tigre en la rama» (barriga sobre el antebrazo del adulto) relajan la musculatura. También barriga contra barriga con mamá o papá.

Cuándo mejora — y qué más conviene revisar

El pico de gases suele caer entre las 3 y 6 semanas de vida y va disminuyendo hacia los 3–4 meses, a medida que madura el tracto digestivo.

Cada bebé es distinto. No olvides sentarlo sobre el lavabo para facilitar la evacuación, revisar la profundidad del agarre al pecho — y recordar que este periodo es temporal: los gases terminarán, y podrás disfrutar de tu bebé y de la maternidad sin gruñidos constantes, masajes diarios y un repertorio interminable de posturas.

Los gases pasan. Mientras tanto, tu calma y tu contacto son el mejor remedio.